Sun & Thunder Fest 2026, 27-29 Agosto
Airos, banda local y originaria del emblemático barrio de Los Boliches de Fuengirola. Primera parada en tren de cercanías, desde la capital malacitana, en la localidad que acogió esta nueva edición del histórico 'Metal Beach Festival'. Metafóricamente hablando, primera, obligada y merecida cita con la historia y la siempre difícil apertura, de un festival de características internacionales, más allá al apoyo local o regional, especialmente como el del año pasado hacia bandas imprescindibles y variopintas, en sus propuestas como Breed77, Brutal Thin' o Sphinx e inclusive; como no, valorando la siempre fecunda cosecha nacional, de rock estatal de alto octanaje, en base a diversos subgéneros y estilos relacionados en este caso, íntimamente con el metal o el heavy, como nos gusta apostillar, los un 'poquito' mayores, pero con ganas y energías de seguir aportando, en nuestras distintas labores de difusión y apoyo incondicional, ante tamañas empresas y no siempre, bien entendidas, ni valoradas, como realmente se merecieran. En un mundo en que prima la inmediatez, frente a la sensatez, habría que pararse, en este punto en concreto. Y recordar, que sin personas que se desviven por ofrecer espectáculos, no exentos de dificultades, a muchos niveles. Sin ellos, su carisma, pasión y profesionalidad, sin ir más lejos no serían posibles, historias musicales, como las que relatamos en estas líneas. Así que vaya por delante nuestro agradecimiento y reconocimiento, a la labor que intentaron llevar a buen puerto, Andres Cid y su equipo del Z! Live de asentar una historia, que desde el arranque, no le faltaron dificultades, algunas variables externas, difícilmente de contener y en otros casos, perfectamente dirigidas, para hacer daño a la 'flotación' del proyecto. Por ello, habría que poner en valor, la consecución de dos ediciones, en un momento de la historia, en que parece que todo vale, con tal de hacer primar una opinión, más allá del contenido argumentario de la misma y ya no digamos, la sinrazón de la incoherencia, elevada a la enésima potencia. Pero esto sería darle demasiado protagonismo, a me atrevería comentar, personal tóxico y nada funcional, ni constructivo, en todo esto. Si es un tiempo, en el que la incomprensión y la negatividad se abren paso, habrá que apartarlas de nuestras vidas, con coherencia, valores y sobre todo, educación e inteligencia. Por ello, mil gracias, a Andrés Cid y a Dennis Ross en representación de Costa del Rock, por haber hecho posible, la que se nos antoja, corta historia, pero intensas dos ediciones, del que podría haber sido todo un punto referente de encuentro magnífico, en un entorno privilegiado, como es el que gestiona, desde hace más de una década Marenostrum Fuengirola. Y que por circunstancias ajenas, que aún prefiero, ni explayarme y menos darles pábulo, con pesar y aún arrastrando melancolía y desazón, por lo sucedido; acabaron prematuramente, con una historia que podría haberse extendido en el tiempo, en años postreros, para disfrute especialmente de malagueños y porque no, de andaluces. Convidando al resto de provincias y hasta países afines, al ambiente siempre cosmopolita y quiero pensar, por encima de mentalidades cuadriculadas e intolerantes, en sus más amplias facetas de hacer mermar la cultura y la razón.
Volviendo al 'meollo' del evento, Airos. Banda formada y naturales de la ciudad de Fuengirola, con raíces echadas, junto a las redes que tejen el trasmallo, tirando de jerga y tradición marinera y pesquera, más resiliente del barrio de Los Boliches. Abrieron de manera muy potente, entre el público pudimos ver banderas de Malakaeddies y al propio Carlos Maiden, gestor cultural de la comunidad, en torno a susodicho colectivo y festivales de música metal de carácter solidario que auspicia. Y es que ya apoyó y presentó a dicha banda, como a Siddharta en festivales anteriores, a través de la singular y cañera asociación cultural Malakaeddies. En donde aúna, el espíritu malaguista futbolero y la pasión musical, con especial atención a la escena local 'boquerona'. Además, multitud de público portaron camisetas negras con el logo bien visible de Airos y es que hay artistas locales, que levantan tales pasiones, más que trabajadas, en intensas horas de local de ensayo. Que luego, se recompensan con apoyo incondicional, a pesar de las tempranas horas (16:00 h.) y el intenso calor sofocante, que no cesó en las tres jornadas, que tendrían lugar en el 'Sun & Thunder Fest'. Especialmente, en los arranques de las actuaciones que iban abriendo las jornadas, al menos regadas, con relativa brisa marina, muy buena música y muy buen ambiente. No se llegó a colgar el cartel de 'sold out', como en otros eventos celebrados en el recinto de Marenostrum Fuengirola, pero al menos las miles de almas que desfilaron esos días por el festival, tenían claro, que las ganas de diversión y buen rollo debían imponerse a 'tensiones externas'. Por su parte, Airos, interpretó temas como: "Bajo presión" o "Flor marchita". Ante un público siempre receptivo y con ganas de pasárselo bien, a lo largo de las nuevas jornadas que comenzaban a andar en la segunda edición del festival 'Sun & Thunder'.
El caso es que la cantante y compositora feroesa Eivør Pálsdóttir, para redondear la singularidad y popularidad creciente, que la acompaña en los últimos tiempos. Participó en la serie de televisión 'The Last Kingdom' llegando a colaborar con el músico y compositor John Lunn en la banda sonora oficial, aportando de paso su particular voz, destacando los cantos nórdicos tradicionales y dominio de la percusión orientada también al folk. Lo cual explicaba mucho más la tremenda expectación que allí se había dado cita; más allá, de afinidades hacia estilos más 'puristas'; claro, a excepción de los clásicos inmovilistas, que para nada, nos comprarán, ninguna de las enriquecedoras anécdotas o ventajas del mestizaje musical, si lo queremos entender así. Entre las canciones en lengua materna, que presentó estaban títulos tales como: 'Jarðartrá', 'Í tokuni' o 'Drekafljóð', que iría intercalando con temas en inglés como por ejemplo el anteriormente citado, tema principal de la BSO de 'The Last Kingdom' de idéntico título. Esta sería la tónica, hasta el final de la actuación, resaltando los temas 'Trøllabundi' o 'Falling Free' ya para el bis y punto final de una atípica actuación, pero muy interesante, a la par que enriquecedora.
Harakiri For The Sky serían los encargados de cerrar esta primera intensa jornada de festival. Que en líneas generales, para ser jueves, pienso, que tanto en afluencia de público, como en respuesta del mismo, durante todo el evento, fue impecable. En su setlist no faltaron temas imprescindibles para la formación austríaca de post-black metal. Canciones tales como: 'Heal me', 'Funeral dreams', 'Without you I'm just a sad song', 'Sing for the damage we've done', 'Fire, walk with me', que nos recuerda de inmediato a los más cinéfilos, al desaparecido a comienzos del año pasado, David Lynch. Polifacético a la par de genial director de cine, guionista, actor y productor de música electrónica. Cuantos nos están dejando 'huérfanos', mucho antes, de lo que hubiéramos podido imaginar. Por todos ellos, nuestro más sentido homenaje, que sin duda, será el que permanezcan en nuestra memoria y corazones para la eternidad, pues sin su legado, que hubiera sido de este mundo, cada vez más atroz y exento de humanidad y empatía.
Fuente: Obstinato / Collector's Series DIY para La Factoría del Ritmo
Fotos: Mabe Navarrete // Neave Visual Art






